sábado, 29 de agosto de 2026

No te pegué fuerte

Hace un tiempo, empezamos a ver en Instagram y en otros diferentes medios escenas publicadas por Lorena Candia, víctima de violencia de género de Federico Nicolás Mazzini, cirujano y Coordinador de Trauma en el Hospital Italiano.

Recientemente, Mazzini fue condenado a 7 años de prisión efectiva por abuso sexual con acceso carnal, lesiones leves agravadas por el vínculo, amenazas simples y amenazas coactivas.

De las imágenes, que impresionan por múltiples motivos, surgen varias calificaciones o diagnósticos rápidos, "de bolsillo" que solemos hacer los mortales: naturalmente, creo que si saliéramos con los videos a la calle, los mostráramos a la gente de a pie y les pidiéramos un diagnóstico "es un hijo de puta" encabezaría abrumadoramente la lista; ganaría por robo: Un hijo de puta.

Sin embargo, no sabemos de la madre de Mazzini; muy probablemente no sea puta, posiblemente ella haya sido víctima o victimaria de violencia familiar, el caldo de cultivo en el que se crió Mazzini.

Hay algo, seguramente mucho más probable y muy probablemente demostrable: Mazzini es un psicópata y dentro de los psicópatas, un pitbull.

En su tipología de los maltratadores que tomé del libro de Kevin Dutton, La sabiduría de los psicópatas, Jacobson y Gottman contrastan dos tipos diferentes de perfil entre los psicópatas, los cobras y los pitbulls.

Una tabla especifica sus diferencias:

Tabla 1.1. Diferencias entre cobras y pitbulls

Cobras Pitbulls
Muestran violencia hacia otrosNormalmente solo son violentos con la pareja
Sienten pocos remordimientosMuestran una cierta culpabilidad
Motivados por el deseo de gratificación inmediataMotivados por el temor al abandono
Capaces de dejar ir y seguir adelanteObsesivos; a menudo acosan a la víctima
Se sienten superioresAdoptan el papel de «víctima»
Hablan rápido, capaces de tramar una historia para las autoridadesMayor responsabilidad emocional
Encantadores y carismáticosDeprimidos e introvertidos
El control significa que no les digan qué hacerEl control significa seguir constantemente a la pareja
Una educación traumática con violencia prevalente en la familiaAlgún grado de violencia en el entorno familiar
Impermeables a la intervención terapéuticaA veces se benefician de programas de tratamiento

Basta ver alguno de los varios videítos publicados por la víctima para, rápidamente, identificar a un pitbull en Mazzini.

El caso es desolador; angustia ver las imágenes de Mazzini y Candia; uno piensa cuántos Mazzinis y Candias replicarán diariamente estas escenas en este mismo instante en tantos lugares.

El "saber popular" agregará al "hijo de puta" "que se pudra en la cárcel" introduciendo un concepto no tan woke, no tan garantista para la condena, dado que ningún ser humano debería pudrirse en la cárcel, lugar claramente parangonable a una tortura crónica, es decir justicia para Candia y tortura sempiterna para Mazzini. Porque la cultura woke muy frecuentemente maneja dobles estándares según su conveniencia y punto de apreciación.

En su libro La sabiduría de los psicópatas, Kevin Dutton abre un abanico mucho más amplio de calificación y clasificación de psicópatas, define los componentes conductuales de los psicópatas y hasta habla de los beneficios intrínsecos y la ventaja de tener como condimento ciertos componentes psicopáticos en ciertas ocupaciones que demandan ciertas responsabilidades y actitudes en la toma de decisiones. Ciertos rasgos psicopáticos como la concentración, la capacidad de persuasión, el egocentrismo, el encanto, la autodisciplina o la independencia, dice, son más prevalentes en determinados sujetos de éxito que entre asesinos seriales y psicópatas criminales.

En una cita que me maravilló, Dutton cita al genio británico George Orwell, autor de la distópica Rebelión en la granja: "Los hombres buenos duermen tranquilamente en sus camas porque los hombres malos están dispuestos a usar la violencia en su nombre".

En su Gran Encuesta Británica sobre Psicópatas de 2011, concluyó que las diez profesiones que tienen mayor proporción de psicópatas son:

  1. Directores ejecutivos
  2. Abogados
  3. Profesionales de los medios de comunicación (televisión y radio)
  4. Vendedores
  5. Cirujanos
  6. Periodistas
  7. Agentes de policía
  8. Clero
  9. Chefs
  10. Funcionarios públicos

Dutton abre muchísimo el juego para ir mucho más allá de la simpleza de psicópata o no. Habla de los componentes psicopáticos, de los elementos que pueden, tienen, y tienen que tener, ciertos individuos que no son los asesinos seriales, que violan, descuartizan, entierran y hasta comen a sus víctimas.

Habla de los componentes psicopáticos requeridos en ciertos roles y profesiones que usan la violencia para que nos podamos ir a dormir tranquilos.

El hambre y las ganas de comer. Entrego mis carótidas

Para complejizar aún más las cosas, diré algo que seguramente pondrá en peligro mis carótidas que podrán ser laceradas por las implacables garras de pañuelos verdes y wokistas: haré un comentario sobre la víctima, sobre Lorena Candia.

Sin duda Lorena es víctima, pero me permito decir que toda víctima que lo es de delitos reiterados, contumaces y que es capaz de actuar sus denuncias, grabarlas, publicarlas y difundirlas también tiene ciertos componentes que asociados, generan estas desgraciadas situaciones. No voy a decir que "se juntaron el hambre y las ganas de comer" porque mis carótidas serán despedazadas. No digo que nadie en su sano juicio tenga ganas de ciertos padecimientos, aunque, por qué no, el masoquismo existe. Pero sí digo que en toda cabeza equilibrada, un hijo de puta como Mazzini, dura menos de lo que dura una, una sola levantada de mano. Si fuese yo la víctima, un hijo de puta como Mazzini, a la primera levantada de mano no pisa más mi casa. "Juira bicho" y "cada carancho a su rancho"; después veré si lo denuncio, pero Mazzini debe durar "lo que un pedo en una jaula" en el hogar de cualquiera que tenga elementos que le permitan discriminar.

Concluyendo: Mazzini es popularmente un hijo de puta, científicamente algo mucho más complejo; Lorena es una víctima que necesita asistencia psicológica mucho más allá de Mazzini pudriéndose en la cárcel; psicópata es una definición muy amplia, muy compleja y, ciertos componentes psicopáticos como la sal y la pimienta, se requieren o son muy prevalentes en ciertas ocupaciones que hacen que los individuos de a pie, podamos dormir tranquilos.

Referencias

Kevin Dutton, La sabiduría de los psicópatas: Todo lo que los asesinos en serie pueden enseñarnos sobre la vida, trad. Ana Herrera, con prólogo de Paz Velasco de la Fuente (Barcelona: Booket, 2024), p. [51].

Jacobson, Neil S., y John M. Gottman. 1998. When Men Batter Women: New Insights Into Ending Abusive Relationships. Nueva York: Simon & Schuster.